DÍA 3: GÉNESIS 50
Wednesday, 29 de August de 2007

UN MAL CONVERTIDO EN BIEN

50.15Al ver los hermanos de José que su padre había muerto, se dijeron: - A ver si José nos guarda rencor y quiere pagarnos el mal que le hicimos.
50.16Y enviaron un mensaje a José:
50.17Antes de morir, tu padre nos mandó que te dijéramos: "Perdona a tus hermanos su crimen y su pecado y el mal que te hicieron". Por tanto, perdona el crimen de los siervos del Dios de tu padre. José al oírlo, se echó a llorar.
50.18Entonces vinieron sus hermanos, se echaron al suelo ante él y le dijeron:
50.19 José les respondió: - No temáis. ¿Ocupo yo el puesto de Dios?
50.20Vosotros intentasteis hacerme mal, Dios intentaba convertirlo en bien, conservando así la vida a una multitud, como somos hoy.
50.21Por tanto, no temáis. Yo os mantendré a vosotros y a vuestros niños. Y los consoló llegándoles al corazón.


COMENTARIO

Maltratado y vendido como esclavo en Egipto por sus propios hermanos, José recibe, gracias a un desencadenamiento de sucesos, el puesto más importante en la corte del Faraón.

Sobrevino un período de hambre que afectó a muchos países. José logró organizar tan bien el abastecimiento para Egipto, que venían de todas partes a comprar para comer.

De esta manera, un día ve llegar a sus hermanos en busca de víveres. ¿Debe José hacerles sentir la gravedad del mal que le hicieron para que no vuelvan a cometerlo nunca más? O bien, ¿es posible devolver el bien por el mal? Después de una prolongada lucha consigo mismo y una espera desconcertante para sus hermanos, la reconciliación se lleva cabo. Toda la familia de José viene a instalarse a Egipto y así salva su vida.

Pero como el mal que le han hecho a José es enorme, sus hermanos temen siempre las consecuencias (v. 15- 18). José les explica entonces los fundamentos de la reconciliación: "¡No temáis! ¿Voy a oponerme al plan de Dios? El mal que me hicisteis, el designio de Dios lo ha convertido en bien" (v. 19-20).

Y él ha señalado que gracias a lo que ha ocurrido, todos estáis viviendo. Para José, perdonar no supone un obstáculo para el designio del amor de Dios, sino que él comunica todas sus fuerzas para que se realice.

Modificado el ( Tuesday, 04 de September de 2007 )